WHAT DO YOU BURY ON HALLOWEEN NIGHT?

"La moda es cíclica". "Qué europea es Barcelona". "La natación es el deporte más completo". Si os dieran una moneda por cada vez que habéis escuchado una de estas frases, probablemente ahora mismo tendrías muchas monedas, sin embargo todas estas afirmaciones, pese a ser “cuñadismos” de una obviedad extrema, no dejan de esconder un poco de verdad. Asique como estams en halloween podemos enterrar cuñadismos y modas que nunca nunca,nunca deberian haber existido. Porque la moda es, en efecto, cíclica, y nunca estamos a salvo de amanecer un miércoles cualquiera como esa foto del tío Manolo en la que lleva pantalones campana y gafas de piloto, una flor en la oreja y más accesorios que Tupac, y con la que jamás habríais imaginado que acabaría siendo abogado del estado. Por eso tenemos que estar preparados y organizarnos, porque si nos ponemos de acuerdo entre todos, podemos evitar que el mal vuelva a nuestras vidas.

¿Qué modas deberíamos enterrar para siempre?

  1. Pantalones campana: con esto volvemos a la foto de tu tío Manolo, y no, tú no quieres ser como tu tío Manolo. Los pantalones de campana estaban bien cuando se proclamaba el amor libre, la gente iba de drogas hasta las cejas y a todo el mundo le daba igual si eras mujer, hombre o poste telefónico. Pero ahora por la calle hay gente sobria y que no está bajo los efectos de ninguna sustancia y, malas noticias, pueden verte. Sinceramente, no hay necesidad de volver a transformar nuestras piernas en patas de elefante solo para tener más flow bailando música disco.

  2. Enseñar calzoncillos: quizá sea que nunca tuvo sentido, quizá sí lo tuvo pero yo me estoy transformando en mi padre y ahora me resulta desagradable; sea como sea, lo cierto es que estaría bien que dejáramos atrás esa moda que le copiamos a los pandilleros reggaetoneros porque éramos demasiado cobardes para copiarles lo de las pistolas y los tatuajes. Y es que insinuar es sexy, pero mostrar es más cañí. ¿Qué es más español, enseñar la hucha cuando te agachas a atarte los cordones o enseñar unos calzoncillos del Capitán América? Reivindiquemos lo nuestro. Lucha por la hucha.

  3. Sandalias romanas: la moda estuvo bien cuando lo del Imperio Romano, pero no sois romanos. Nada más que añadir.

  4. Ese corte de pelo horrible aplastado pero con el flequillo levantado: lo llevaba todo el mundo hace un lustro, desde los que pasaban el fin de semana en la discoteca del polígono a los que lo hacían en el club de golf de Sotogrande. De repente, parecía que Tintín se había multiplicado como los panes y los peces y que, en la mayoría de los casos, se había dado a la mala vida y a las anfetaminas. Tenemos la suerte de que a día de hoy parece una moda extinta, como los dinosaurios o el bienestar social. Menos mal.

  5. Pantalones pirata: en algún momento que nadie tiene muy claro, alguien decidió que la población mundial tenía las piernas demasiado largas y que lo que lo petaba mucho era parecerse a Tyrion Lannister aunque midieras 1,92cm. Por eso, y como cortarse las piernas era pelín incómodo, decidieron implantar la moda de los pantalones pirata para que nuestras piernas ahora vinieran con un 90% menos de extensión. Hay que decir que Tyrion mola; mola mucho, de hecho, pero mola porque no lleva piratas. Nunca mais.

  6. Rosarios: de los que se cuelgan. El caso es que a Cristiano Ronaldo le dio por colgarse rosarios y la moda se extendió como la espuma combinada muy elegantemente con camisas abiertas hasta el ombligo enseñando pecho depilado. Y claro, no sólo es que en Kitty O’Sheas estemos en contra de los pechos depilados, sino que una gran mayoría de los usuarios de esta tendencia, sólo han ido a la iglesia en su vida por el vino